lunes, 29 de enero de 2007

De cuando los pactos con Lucio son los medios para justificar la asamblea.

El Comercio de hoy en su artículo ‘Las palabras de Correa pueden influir en los vocales del TSE’, explica los términos en los que se habría celebrado un pacto entre Correa y Gutiérrez, para poder llevar a cabo el proyecto de la Asamblea Constituyente.

El pedido de parte de la gente de Sociedad Patriótica habría sido que se devuelvan los derechos políticos al Dictócrata para que pueda participar en las elecciones para la constituyente.

Este comportamiento es bien recibido por algunos vocales del TSE, como por ejemplo Andrés León, vocal por la UDC, quien en este mismo artículo se refiere a la situación del Presidente Correa como “interesante la posición de Correa que se dio cuenta de cómo son las reglas del juego de la democracia”.

Así pues la conclusión sería, en principio, que el respaldo de Lucio al proyecto de la Asamblea será decidido finalmente, cuando se resuelva la apelación a su sanción, apelación que “coincidencialmente” ha sido propuesta en estos días, y que decidirá si la ayuda de la “Víbora traidora” al “Aprendiz de insultador” (como se han calificado mutuamente) es sobre todo en la forma de llegar a la Asamblea, ya que por lo que han dicho, ambos quieren conseguir este objetivo.

Claro habrá varias interpretaciones, pero par un gobierno que busca ser distinto para mejor, el confiar en este tipo de personas no habla precisamente de la astucia de quienes ejercen el poder, sino todo lo contrario.

No vaya a ser que en proceso para conseguir la Asamblea se de las armas necesarias a los causantes de los problemas del país para que vuelvan al poder.

jueves, 25 de enero de 2007

Los Ministros Fallecidos

La noticia urgente que ha mantenido a todos los ecuatorianos, más a los que no tienen televisión por cable, frente al televisor viendo una sola cosa es la muerte de la Ministra de Defensa Guadalupe Larriva, quien falleció en un trágico accidente la noche de ayer cuando un helicóptero en el que se encontraba colisionó con otro igual en el aire, y al parecer el accidente habría sido tan brusco que como consecuencia ninguno de los ocupantes sobrevivió.

También fallecieron con ella una de sus hijas, y algunos militares que la acompañaban a esa hora mientras hacían ejercicios militares (en presencia de su hija) bajo condiciones adversas, puesto que se indica que llovía a esa hora.

Lamentable noticia que ha sido ampliamente difundida por todos los medios, y que sin duda da un mal sabor de boca de la suerte del inicio del presente gobierno.

Tres días de duelo decretó el Presidente Correa por la sensible pérdida del régimen, pero la muerte también fue muy sentida en su círculo político, puesto que la Ministra lideraba el Partido Socialista, razón por la cual, como es típico en estos movimientos, se convertirá en un símbolo de la lucha ideológica que llevan adelante.

Lo que me llama la atención, insisto por sobre todo, es la cobertura que le ha dado los medios a la noticia, propia del acontecimiento pero que en comparación con otros similares es abrumadoramente superior.

Digo la anterior debido a que en los últimos días del régimen anterior, falleció tras un doloroso cáncer el entonces Ministro de Agricultura, el Ingeniero Pablo Rizzo, por quien también se decretó tres días de duelo nacional, pero la noticia referente a esta muerte fue poco difundida, sobre todo en comparación con la de ahora.

Tal vez el impacto de una muerte accidental contra el impacto de una muerte anunciada por un cáncer es distinto, pero la reseñas de vida, obra y demás, también se pudieron haber hecho, ya que para motivos del régimen, la pérdida fue la misma.

Me temo que los medios han dado muestras, con esta diferencia, de la falta de objetividad en el manejo de las noticias, la forma de exaltar la información, el sensacionalismo noticioso, y la evidente búsqueda de vender más que informar.

miércoles, 24 de enero de 2007

Se acabó


El viernes 26 de enero que viene, será mi último día de carrera universitaria de asistencia obligatoria, puesto que tendré que ir algunas veces más por la tesis y el grado, pero como obligación común y corriente será este el día en que me despida de la querida Facultad de Jurisprudencia de la PUCE, al rendir el último examen final de mi carrera. (Todo esto a menos que me jale alguna materia)

Tras cinco años y medio en esas aulas (debido a que hice un semestre más de lo normal), ahora todo el tiempo invertido se ve poco, y el esfuerzo puesto parece que se ve recompensado.

Agradeceré pues a mis profesores para iniciar, a los buenos por compartir sus conocimientos; a los puntuales por exigirme el desarrollo de este buen hábito; a los exigentes por demostrarme que en la vida no todo es fácil; a los enojados por desarrollar mi buen tino y paciencia; a los que no se les entiende nada por obligarme a desarrollar características de autodidacta; a los que no sabían nada por demostrarme que uno no se puede lanzar a cualquier empresa sin la preparación necesaria; a los que nunca fueron por demostrarme que la responsabilidad genera respeto y lo contrario ya se imaginan, pero también por haber logrado que en su ausencia se lleven a cabo horas sociales con gente nueva; a los que nunca exigieron nada por ayudarme a dedicar tiempo a otras materias; a los charlatanes por enseñarme a descubrir en sus vacíos discursos la diferencia entre la capacidad y la incapacidad; a los avanzados de edad por demostrarme el valor de la experiencia y la acumulación de conocimiento; y a los jóvenes por probar que la capacidad no tiene que ver siempre con la edad; por los que me dieron su amistad por confiar en mi, y por los que no porque tampoco vine a ser necesariamente amigo de los profesores, y así a uno que otro que se me escapa.

En segundo lugar a todos y cada uno de mis compañeros con quienes aprendí sentidos básicos en la vida como la lealtad, la sana competencia y buena crítica, pero también a aquellos que demostraron todo lo contrario, por demostrarme que no hay como sustentarse en la buena fe para todo.

A mi querida enamorada con quien pasé años maravillosos en este tiempo y con quien compartí penas, alegrías, esperanzas y sueños.

A mis padres por el apoyo incondicional y el esfuerzo mutuo que representa desarrollar una carrera universitaria para un tipo que no tiene un centavo en el bolsillo, gracias por confiar en mí.

Finalmente a mis grandes amigos, los de la afamada (o infame para otros) Comisión de Bebidas y Refrescos, en su mayoría, con quienes conocí la gloria deportiva y la gloria de un trago, el gusto por el estudio, y el gusto por un trago, la compañía en momentos difíciles, siempre con un buen trago, el apoyo incondicional en las buenas y en las malas, también con trago, y de quienes no espero separarme y confío que se engrandezca los lasos que nos unen con el pasar de los años, ya que estos lasos no solo están unidos con trago. (Para todos y espero que no me falte nadie, aunque claro está que esta es la contralista, ustedes entienden: Nena, Angie, Raquel, Isa, Anita, Cris, Diana, Gaby Vásquez, Rosana, Tammy, Vero, Andy, Abejo, Héctor, Quique, Darío, Gerardo, Colores, Pancho, Rafa, Hugo, James, José Gabriel, Enano, Miau, Toño, Caballo, Christian, Noches, 8a, Topocho, David Rivas, Diego Zambrano, Diego Larreátegui, Fernando, Juanji, Mario, Raúl)

Dejo la nostalgia adelantada y me quedo con las sabias palabras de mi amigo Fernando Moncayo, que en la pequeña pero grata ceremonia que realizaron las autoridades de la Facultad para quienes egresamos, quien dijo entre risas y murmuraciones, que en egresar consiste la diferencia entre salir de vacaciones y estar desempleado.

lunes, 15 de enero de 2007

El 15 de enero para un salado

Ante la duda de si había clases o no en la Universidad a la que asisto (PUCE – Quito), debido a que está ubicada muy cerca del Congreso, sitio en el que se realiza la posesión del Presidente electo Rafael Correa, decidí ir de todos modos, para asistir íntegramente a la última semana de clases de mi carrera universitaria.

Llegué pues a las siete de la mañana y para mi mala suerte la madrugada fue en vano, pues la Universidad estuvo cerrada, pero el salado de esta historia no soy yo, sino otro aún más salado.

Todas las mañanas una amiga me lleva en su auto a la Universidad y ante el cierre de ésta, nos pusimos a conversar en una calle cercana a los predios académicos, la misma que es usada mucho para parquear pero en general muy poco transitada, he aquí el lugar donde ocurrió el evento que marcó este día para un pobre individuo.

En la intersección de la Roca y Tamayo este sujeto transitaba con su vehículo, con preferencia para pasar dicho cruce, así pues, otro vehículo que iba por la otra calle se pasó el pare un chocó el vehículo del salado, quien no hizo nada en realidad (Primer elemento salado). Se baja del auto a reclamar y el otro individuo era policía, así pues no quedaba más que resignarse ante el suceso, porque nunca se ha visto que un policía pague un accidente de tránsito en el país a menos que sea con alguien de mayor rango. (Segundo elemento salado).

Ante tal situación, no le quedaba más que subir a su vehículo y llevarlo a la mecánica más cercana o a la de su confianza, sin embargo el pobre individuo se da cuenta de que ese no era su día, y entonces se percata de que la llave de su auto estaba dentro del mismo y que la alarma se había puesto cerrando el vehículo. (Tercer elemento salado)

Fue entonces que al pobre individuo se le oscureció el día por completo, ya que para su mala suerte se cierra la avenida 12 de octubre, vía principal que lleva mucho tránsito, y cuyo flujo vehicular fue desviado por estas pequeñas calles (Cuarto elemento salado), para encontrarse que este vehículo estaba cruzado en la intersección y había que hacer peripecias para pasar.

Lo malo no fue que los autos deban pasar con incomodidades para este sujeto claro está, sino que cada auto iba saludándole con mucho afecto y comprensión de su situación, y le recordaban a cada instante que le saludara también a su bondadosa y apreciada madre. (Quito elemento salado)

Llama entonces a su casa (supongo) para que le traigan la otra llave del vehículo, y ya que yo estaba desocupado con mi amiga, nos quedamos viendo que sucedía. Y así durante la más de una hora que estuvimos ahí nadie llegó a auxiliarlo, (Sexto y último elemento salado), por lo que cuando me fui el hombre se quedó ahí, esperando que alguien llegue, o que el día termine, lo que sea que venga primero.

Así pues, no para todo el 15 de enero de 2007 fue un día de gloria y regocijo nacional, y me temo que no fue el único, también fue salado para uno que otro diputado y político tradicional, quienes hubieran preferido chocarse, aunque tranquilos, igual todos les vamos a putear.

domingo, 14 de enero de 2007

Las ayudas de Lucio


Con gran admiración recibieron algunos la ayuda de Lucio Gutiérrez a la propuesta de la Asamblea Constituyente, y es que parece que el querido cachetón inclusive confundió a quienes alguna vez fueran feroces oponentes políticos, como el antiguo diputado social cristiano, y actual parlamentario andino auspiciado pero separado de esa tienda política Marcelo Dotti, (alguna vez lo calificó como tarúpido – tarado y estúpido -)quien en su espacio televisivo del canal Telesucesos felicitaba el patriotismo de Gutiérrez, y aplaudía comportamientos tan conciliadores, que con tanto halago se interpretaban hasta como desinteresados.

Ojalá sean así, pero lo dudo, y es que con tanto baile, camisetazo, ambigüedad, ausencia de una tendencia marcada y hasta posiciones como la de darle la espalda a la mujer que algún día (acertadamente o no) prometió acompañar en las buenas y en las malas y en todo lo demás, es preferible reservarse el beneficio de inventario para recibir las ayudas de tan folklórico personaje.

En el blog http://www.asamblea-blog.ec/ se detalla cuales han sido estos bailes, o como algunos justificadores de todo dirían, movimientos políticos. Tal parece que el ex dictador y presidente y dictócrata, aprendió muy bien la parte amoral de "El Príncipe" de Maquiavelo, aunque dudo que lo haya leído, pero se olvido de cuales son los fine que justifican los medios.

Así pues el día de hoy, en la simbólica posesión del Presidente electo, Rafael Correa, en la comunidad indígena de Zumbahua, avasalló al Coronel, puesto que al parecer Correa no cree en la bondad y sentido patriótico que alega Dotti, y así calificó al ex mandatario de traidor, en quien aseguró no se puede confiar, puesto que en cualquier momento puede cambiar de parecer, y seguidamente lo calificó textualmente (tomado de http://www.elcomercio.com.ec/): “ya ustedes saben, hay unos lobos que se quieren disfrazar de ovejas para también recibir el voto en esa asamblea. Así es, aquel que hace 3 días botó a su propia esposa (Ximena Bohórquez) del Congreso Nacional, porque ella, una mujer digna, apoyaba la asamblea. No crean que somos ingenuos, no confiamos en esas víboras. Cuidado después, para obtener el voto (para ser asambleístas), digan 'apoyamos a la asamblea'. La apoyan porque no les queda más, porque les da miedo, pero desde el inicio estuvieron en contra. Con esa gente, ni a misa, con traidores jamás compatriotas”.


De esta manera se ve claramente que las ayudas de Lucio no son bien recibidas, pero lo son, por el régimen, quien ni tonto las toma, pero como se anotó anteriormente, con beneficio de inventario, que bueno que por lo menos sea así tratándose de un personaje tan nefasto.

miércoles, 27 de diciembre de 2006

La Ley de Herodes


Esta tarde tuve la oportunidad de ver la Ley de Herodes, película mexicana en la que se analiza el tema de la práctica política desde una perspectiva cómica pero sobre todo triste, ya que muestra una realidad de todos los días para el tradicional político latinoamericano de barrio, pueblo, ciudad y país.

Los supuestos valores arraigados en un hombre sencillo, se ven arrasados por la tragicómica realidad política que lo rodea cuando de la noche a la mañana adquiere un poder para el que no estaba preparado.

Vargas (el personaje principal) vive de las migajas que le lanza un partido que empieza a convertirse en la maquinaria política que terminaría concentrando el poder en México por más de 70 años, esperando una oportunidad de demostrar su capacidad para ejercer cargos públicos, y a través de ellos concretar los postulados de modernidad y justicia social que embandera su partido.

Lastimosamente es él a quien no le durarán mucho sus expectativas de orden y progreso, y más bien se convertirá prácticamente de la noche a la mañana en uno de los peores gobernantes municipales en llegar a uno de los pueblos más miserables que pueda uno imaginar, justificando los medios más corruptos para sin tener claro cual es el fin, el mismo que al concluir será el de creerse un híbrido entre salvador, benefactor y dueño del pueblo.

Este comportamiento se repite en varios de los personajes, quienes aprovechan su escalafón en ejercicio del poder para hacer y deshacer a voluntad, práctica que es común en nuestros gobernantes, pero que lastimosamente no termina necesariamente mal ni por intervención de la justicia divina, y mucho de estos no suelen concluir juzgados o muertos, sino como Vargas, premiado por el azar y aumentando su poder cada vez más.
Así pues el consejo sigue siendo válido para los que se inmiscuyen en política sin la preparación adecuada y solo quieren sobrevivir sin ayudar a nadie más que a ellos mismos: apliquen la Ley de Herodes – o te chingas, o te jodes -

martes, 26 de diciembre de 2006

Lo que la Navidad deja para otros.


Miles de personas que peregrinan a las urbes para que se les regale la Navidad, para dormir en parques y parterres, para regresar con lo que más se pueda, para que por lo menos unos días al año quienes sufrimos de estrés por el tráfico, por el trabajo, por la universidad, por la familia, por la pelada, por los hijos, por las cuentas, por el internet, por el fútbol, por las cosas que no se van a poder comprar sino hasta el próximo año, veamos que hay gente que si tiene problemas de verdad, y salvo estos días, el resto del año vive más tranquilo que uno.

Esa tranquilidad no significa que no sufran, no se preocupen o no tengan hambre, pero significa que su realidad es palpable, comprensible, más real, valga la redundancia.

Claro que hay gente que no se explica como estos indios vienen a morirse de frío, a pasar hambre, a denigrarse mendigando, botando sus cultivos, porque no quieren progresar, porque les parece que es más fácil pararse en una esquina y estirar la mano, con sus hijos corriendo en las intersecciones vehiculares más transitadas.

Lo que no se dan cuenta es que el frío lo sienten todo el año, y al igual que el hambre solo se calma con la compañía de los miembros de la familia al compartir lo poco que tienen, no se dan cuenta que no se denigran, porque la supervivencia impone mecanismos que necesariamente no todos entendemos, porque el concepto de progreso no es compartido, porque para esta gente jugarse la vida en una esquina es una experiencia de vida, como para otros tristemente puede ser ir de shopping.

Ojala que este año nos deje la clara visión de que la navidad no es solo árboles, pavos, regalos, novenas, y demás; la visión sobre la gente, de carne y hueso, como uno, cambie sobre quienes vienen a la ciudad, y que nos demos cuenta que al ayudarlos, nos regalamos a nosotros mismos un poco de humanidad.

Lo que la Navidad deja para los consumistas


Del árbol.- Este año me propuse ya no ayudar en esto del árbol, y es que si bien nunca me ha parecido que sea una costumbre que tenga que ver con nada, lo hacía por ver la felicidad que causaba en mis padres el hecho de tener a sus hijos ayudando a decorar y toda la vaina.
Sin embargo este año a más de las convicciones se sumo la iniciativa de papá de que el que arma desarma, ahí que no pude más que huir de casa el día en cuestión y regresar cuando estuvo finalizado, aunque de todas maneras ya hubo el anuncio de que cuando se desarma el árbol ahí si todos metemos las mano, más claro, una fuga en vano y un momento familiar perdido.

Del pavo.- Parece increíble que en esta crisis económica (supuesto económico con el que ganó abrumadoramente el presidente electo) la venta de pavos haya sido tan onerosa, y consecuentemente la venta de otros productos que sirven para los acompañantes, tanto los comibles como los bebibles.
Este año en mi casa la navidad llego para los cinco miembros que somos, es decir que tenemos pavo para rato, así en febrero probablemente estemos hartos del pavo en sus distintas presentaciones, lo que me hace pensar que si mi familia no es el único caso, los restaurantes de comida especializados en pavo deben sufrir en los meses posteriores a estas fiestas.

De los regalos.- Cada vez esta “tradición” es más ridícula, y así ahora uno recibe regalo de todo el mundo y para no quedar mal tiene que dar regalo a todo el mundo a su vez, por esto de la aceptación social y todo este cuento de dar y recibir.
Así pues ante la visita insospechada e inesperada en todo el sentido de la palabra de un vecino, tocó huir a comprar lo primero que se pueda para demostrar que el sentimiento ha sido pues mutuo.
Además hay que incluir que es la fecha fortuna para que muchos se acuerden de visitar a parientes, sobre todo si estos se caen con algún presente.

De las novenas.- De ser un conjunto de oraciones, actos de devoción realizados durante nueve días seguidos, según el Diccionario Planeta de la Lengua Española, pasó a ser un evento social de magnitudes fiesteras y más que ‘noveneras’, pasó a ser ‘noveleras’, en el que se reúnen miembros de una familia o de un grupo social determinado, para que la mayoría rece un rato, y luego se instalen a comer, beber y e inclusive bailar, con los restantes, y esto durante nueve días. Gran banquete en honor a la devoción.

En fin un año más de tradiciones y contradicciones ajenas y propias que se confunden en eventos sociales y gastos innecesarios, que no han logrado servir para lo que la navidad sea la fiesta cristiana que debería ser, para quienes comparten esta fe.

viernes, 22 de diciembre de 2006

Costumbres criollas urbanas: de qué hacer durante el tráfico de Quito


El tráfico de Quito se ha convertido en un problema cada vez mayor, y en esta época de lluvias en la que se inundan las calles, y se convierten en verdaderos “rápidos” más peligrosos que los ríos del oriente, en la que se apagan los semáforos y uno tiene que hacer las de persecución en película gringa para pasar por las principales intersecciones de la capital, o lo peor, esperar de treinta minutos a hora y media para cruzar menos de un kilómetro y a veces una cuadra, me detuve a imaginar (por el tráfico) qué sería bueno realizar para evitar el estrés que causa la impotencia de ver como no se puede llegar al destino deseado, a la hora acordada, y poder regresar a la oficina a una hora decente.

Así pues decidí en primer lugar ver que hacen otros compañeros de tráfico en ese instante, y realmente me di cuenta que no hacen mucho más que estar pegados al volante con los pies entre el embrague y el acelerador esperando que el pobre imbécil de adelante se mueva un micromilímetro para poder avanzar, y claro, están tan pendientes porque el imbécil en cuestión puede estar distraído y no darse cuanta que su retraso puede costar que el estresado ciudadano llegue un nanosegundo más tarde a su destino, en consecuencia ellos deben estar prestos a dar un sutil golpe al pito, de 2 a tres minutos, para que el tarado se mueva y no le haga perder más tiempo.

Otros más relajados, pero aún no tanto, están hablando por celular, mientras hacen lo anterior, lo que bien les da tintes de hipócritas, al no estar lo suficientemente emperrados con la situación como para reaccionar como los anteriores, o bien reaccionan como los anteriores, teniendo la capacidad de emperrarse, pero mantener una conversación saludable (se presume por buena fe), o por último estos son los imbéciles referidos anteriormente.

Finalmente los que están hechos al dolor, ya sea porque así son, o porque se dan cuenta que de esa no van a salir pitando, que ese pito no va a provocar que el carro de enfrente se eleve y vuele al infinito y más allá, y tal vez en su impavidez estén deseando poder volar ellos mismos y salir de sus vehículos hacia el mar, como en ocho y medio, claro está evitando el planchazo en el mar.

Mi primera impresión fue que tal vez la Dirección de Tránsito debería traer gente experta de ciudades como México o Nueva York que nos enseñen como enfrentar estas situaciones gente del primer mundo que saben perfectamente cuando y cuanto pitar, como mandarse a la mierda adecuadamente, y saben hasta como rozar sus vehículos como en el primer mundo, sin embargo hasta que esto suceda, no nos queda más que putearnos a la criolla y aguantar el tránsito como en el tercer mundo.

Es por esto que se me ocurrieron algunas ideas, y claro está que estoy abierto a sugerencias, ya que la imaginación popular siempre está creando nuevas formas de actuar.

Hacer el amor.- Lastimosamente esto de hacer el amor va a resultar difícil, ya que por prohibiciones legales en principio es imposible, sin embargo, para aquellos que posean vehículos altos y polarizados, bien podría ser una opción, claro está que hay que confiar en la capacidad del conductor o conductora para arreglárselas a avanzar los milímetros mencionados mientras copula sin partirse la espalda. El problema se agranda si es que alguno de los que interviene en esta forma de “entretenerse” no tiene la condición física de un futbolista o la flexibilidad de un contorsionista chino para conseguir completar el acto, o al menos iniciarlo. Sin embargo, de conseguirse esta sería la mejor manera de complicarse por el tránsito, ya que las endorfinas creadas en la situación relajarían mientras se aprovecha el tiempo perdido.

Masturbación.- Una opción para aquellos solitarios conductores, que en esos momentos deseen relajarse, y claro está tengan la suficiente confianza y concentración para lograr el objetivo. A pesar de que la opción está planteada cabe la posibilidad de que quien lo hace sea sancionado por la ley, o bien se confunda con la palanca y lesione su miembro al intentar cambiar de marcha.

Trabajar.- Para aquellos insaciables de sus labores diarias, bien podría el llevar la oficina al auto ser una opción, que no necesariamente desemboca en el taxismo, ya que con la tecnología actual se podría realizar múltiples actividades entre pitazo y pitazo del auto de atrás. El principal peligro consistiría en la posibilidad de quedar sordo con tanto pito que va a recibir, y la posibilidad que el de atrás baje a putearlo, e inclusive agredirlo físicamente, por ser creer que Ud. es el más imbécil de la fila.

Jugar cartas.- Gran solución ya que inclusive si está solo puede jugar “solitario” (no confundir con la segunda opción), o en grupo crear un ambiente de entretenido esparcimiento con sus pasajeros, claro está que en el caso del solitario las cartas podrían caerse al reaccionar abruptamente y acelerar bruscamente el auto ante el sutil pitazo de atrás, y en grupo Ud. corre el riesgo de que le hagan trampa al no estar completamente atento y el problema termine siendo con sus pasajeros.

Hablar por teléfono.- Para aquellos duados, o que sin estarlo igual parecen, es una solución el colgarse del teléfono y hablar sin parar, como si la vida se fuera a terminar al momento de terminar la llamada. Sin embargo es una gran solución ya que bien puede distraer, o bien se puede llamar a algún pendejo y desquitarse las iras causadas por la congestión vehicular. A pesar de esto hay que estar atento a dos eventos: 1. que el de atrás no se vuelva loco pitando mientras Ud. ni lo escucha por estar al teléfono, ya que sería grave que nuestro amigo llegue a su reunión trastornado, y que la policía no lo vea y le multe, ya que hasta salir del tráfico podría acumular hasta un millón de dólares en multas.

En fin, estas son las alternativas que se me ocurrieron durante mi estadía en el tráfico, creo que pude hacerlo mejor, pero el paciente señor de atrás ya pitó y me sacó de mi sueño, probablemente todo esto se me ocurrió de puro imbécil desde su perspectiva, ojalá que él pueda darme una solución más efectiva. (lástima que él no haya estado frente a mi, ya saben porque)

Costumbres criollas nacionales: de los Paros


Sin lugar a dudas que los paros están institucionalizados en el país, es así que es más frecuente que un ecuatoriano desee hacer un paro, manifestación, huelga de hambre, bloqueo de vías y otras similares, que ir a la casa a visitar a su olvidada familia, trabajar más de lo necesario o ingeniar nuevas formas de reclamar.
A tanto ha llegado el problema en el país que ahora se han visto paros que sorprenden a unos y que son justificados por otros, que no reclaman al gobierno necesariamente, y que detienen la vida nacional de otros ciudadanos por cuestiones estrictamente privadas.
Aún recuerdo cuando en el colegio en el que me eduqué se realizó una concentración de estudiantes exigiendo la entrega de casilleros a las aulas, cuando no se había cumplido eficazmente esta oferta, y que un profesor nos dijo que precisamente en la unión entorno a un objetivo estaba el éxito de cualquiera de estos actos, y así pues en 48 horas todos los alumnos contaban con esta comodidad.
Claro está que para esto no salimos a las calles aledañas a la institución en cuestión a cerrar vías ni nos declaramos en huelga de hambre, ya que en todo reclamo debe existir una consecuente responsabilidad con lo que se está reclamando.
Y es precisamente esta proporcionalidad del reclamo lo que está empezando a cansarnos de las huelgas, lo que origina que cuando alguien reclama ya nadie preste oídos, porque solo es otra huelga, porque el exceso en el uso de un mecanismo para conseguir algo lo desgasta hasta convertirlo en inutilizable por la falta de eficacia y eficiencia que adquiere.
Así pues los habitantes del valle del Chota, y más precisamente del juncal, ahora están empeñados en jugarse el físico paralizando las vías debido a la sanción impuesta contra de Agustín Delgado, que de pareciera que de la noche a la mañana se ha convertido de héroe en villano, aunque claro que desde mi humilde perspectiva este proceso lleva ya algún tiempo y está socapado por ciertos medios talvez ignorantes o tal vez parcializados.
La sanción por el bochornoso hecho sucedido en la última fecha del campeonato 2006, responde al acto cometido por el popular “Tin”, y además de ser ejemplarizadora y demás es consecuente con la cantidad de heridas y el volumen de trifulca que se armó, por lo que no considero exagerada la sanción.
Claro está que los dirigentes de los equipos en cuestión han optado por la victimización, de su respectivo cuerpo de jugadores, y aunque reconocen a medias sus responsabilidades en los incidentes, consideran que los otros tienen igual o mayor culpa, y en consecuencia se los debe sancionar con igual o mayor fuerza, situación jurídicamente inexplicable.
Sin embargo el punto que nos incumbe es el del paro con que se amenaza si no se levanta la sanción a Delgado por parte de la FEF, que de pronto cobró aires de divino por sus actuaciones futbolísticas importantes y nos hemos olvidado de su parte humana, la misma que lo hizo reaccionar ante las provocaciones de un juvenil barcelonista, e iniciar una gresca nunca vista en nuestro fútbol moderno, y que, como consecuencia de esta visión de Agustín como un salvador de la humanidad, o por lo menos de la humanidad del Chota, se pretende paralizar el desarrollo de las actividades de muchos ecuatorianos, que aunque futbolizados, en su 99% no vive del fútbol.
Así cada vez que de ahora en adelante se quiera sancionar a alguien por algo, mejor habrá que averiguar si no es el único o máximo representante de alguna población, caso contrario nos veremos en la situación de no poder castigar al infractor por miedo a que la gente no asuma responsabilidad, o ya ni siquiera reconozca la de otros, y es que hay que empezar a entender que mientras más representativo es una persona respecto de un grupo, más intachable debe ser su comportamiento, o por lo menos así debe parecer.