De que el chisme vende, vende...
Es hasta cierto punto comprensible, aunque para mi no justificable, que los medios de comunicación exploten la vida íntima de cierto tipo de personajes públicos, con o sin su autorización, ya que a mucha gente esto entretiene, y el morbo con el que se trataciertos temas logra causar que ciertos símbolos sociales se desnuden como lo que verdaderamente son, es decir seres humanos.
En todo el mundo este tipo de información es bien pagada por lo que cada vez son más los que se atreven a incursionar en esta actividad en la que la moral del periodista siempre estará en juego por cómo, cuándo, y qué informa.
En nuestro país las columnas de diarios sensacionalistas que analizan este mundo siempre han existido, pero la real fuerza en la actividad se ha tomado en lo últimos años, en los que en televisión tenemos verdaderos grupos de gente "especializada" en el tema, junto con otros personajes que por su carisma, físico o supuesta actitud de no tener pelos en la lengua se ganan a la audiencia que supongo será muy grande para responder a tantos programas de farándula que hay ahora.
Generalmente en los noticieros se deja un espacio para esta información, es decir tre veces al día mínimo por canal, más uno o dos espacios al día destinados al tema en algunos otros para el análisis del último problema inconsecuente de turno nos llena la ya pobre porgramación nacional con más basura.
Pero como negocio que es la TV, su últimamente tan defendida libertad de expresión nos llevará a donde más se venda sin restricción alguna.
Casi todas las modas televisivas sin embargo se terminan, pero de esta tengo mis dudas, ya que el éxito que consiguen estos programas perduran en el tiempo, y si bien un show de estos puede terminar, siempre viene otro que lo reemplaza cuando de el mundo del espectáculo se trata.












